INVERSIÓN EN CIENCIA Y TECNOLOGÍA
Para una correcta gestión del agua

El agua es fundamental e imprescindible para el desarrollo sostenible, para preservar los ecosistemas, el bienestar humano y el desarrollo socioeconómico de un país. Sin agua es imposible que haya vida en nuestro planeta; tener acceso seguro a ella es un derecho imprescindible y es importante para la salud. Sobre el tema nos habla el PhD. Eusebio Ingol Blanco, especialista en recursos hídricos de la UNALM.
Por ello, en el marco del Día Mundial del Agua (22 de marzo), el PhD. Eusebio Ingol Blanco, docente e investigador de la Facultad de Ingeniería Agrícola y coordinador del programa de Doctorado en Ingeniería de Recursos Hídricos de la Universidad Nacional Agraria La Molina (UNALM), nos detalla la importancia, los principales problemas, las posibles soluciones y las investigaciones en torno al recurso hídrico.
Nuestra vida depende del agua en calidad y cantidad. Por otro lado, la agricultura, el turismo, la producción de energía y otros sectores productivos necesitan agua limpia para funcionar y ser exitosos. Según la ONU-Agua 2021, a nivel mundial, el 72% de todas las extracciones de agua son utilizadas por la agricultura, el 16% para usos poblacionales y servicios, y el 12% por las industrias. Además, se estima que para el 2050 la cantidad de habitantes podría bordear los 9,000 millones, conllevando a que la producción mundial de alimentos aumente en un 50 % aproximadamente, proyectando que la demanda mundial de agua incremente entre un 20% y un 30% por año. En nuestro país, el uso de agua para la agricultura supera el 80 % aproximadamente, sostiene el doctor Ingol, especialista en recursos hídricos de La Agraria.
PROBLEMAS MÁS ALARMANTES
Según el doctor Eusebio Ingol, en nuestro país los problemas principales del recurso hídrico están relacionados con la distribución irregular en espacio y tiempo, las inundaciones, sequías, la contaminación de ríos y acuíferos que afectan la calidad del agua, la sobreexplotación y cuencas en desequilibrio debido a la insuficiente oferta y a la gran presión y competencia por el agua, sobre todo en la costa. Asimismo, las brechas en el acceso a agua y saneamiento, el cambio climático y retroceso glaciar, el crecimiento demográfico y desarrollo económico.
La distribución espacial y temporal de los recursos hídricos a lo largo y ancho del país es muy irregular. Más del 95 % de la disponibilidad del agua se concentra en la región amazónica para una población inferior al 30 % solamente (per cápita superior a los 90 m3/habitante/año), mientras tanto, en la región de la costa, donde se concentra la mayor población con aproximadamente el 62 % y donde se desarrollan las mayores actividades económicas, esta disponibilidad no supera el 2 % de los recursos hídricos totales del país, con un per cápita inferior a los 1900 m3/año/habitante, argumenta el doctor Ingol.
De igual manera, otro problema importante son los déficits hídricos y sequías que ocurren en la costa, con mayor frecuencia en el sur del país, donde existe insuficiente disponibilidad hídrica para satisfacer las demandas de agua de la población, agricultura, industria, minería y otros usuarios.
La contaminación del agua en el país proviene principalmente de los pasivos ambientales mineros e hidrocarburos, minería informal, las descargas municipales y agropecuarias a los ríos y suelos que contaminan las aguas superficiales y subterráneas. Por ejemplo, podemos mencionar a la cuenca del río Rímac, menciona el científico de la UNALM.

Además, refiere que, en la costa, con recursos hídricos escasos y déficits notables en el sur, el uso intensivo del agua subterránea ha generado sobreexplotación en muchos acuíferos, lo que significa que las extracciones de agua superan la recarga natural por 468 MMC, aproximadamente. Asimismo, si bien la cobertura de agua potable supera el 92 % para la población urbana, este servicio solo es del 68 % para la población rural. Los servicios de saneamiento presentan una brecha significativa para la población rural, donde la cobertura se localiza por debajo del 40 %, indica.
Por otro lado, señala que el aumento de la población significa un aumento de las necesidades de agua para la producción de alimentos. El desarrollo económico incrementará más la presión sobre el agua. Se espera que la población peruana aumente de 33 millones actualmente a más de 39 millones para el año 2050.
GESTIÓN DE SOLUCIÓN
Si bien el país tiene la Política de Estado sobre los Recursos Hídricos (Política 33), la Ley N° 29338 - Ley de Recursos Hídricos y su Reglamento, la Política y Estrategia Nacional de Recursos Hídricos, y el Plan Nacional de Recursos Hídricos (PNRH), que denotan las líneas de acción para mejorar la calidad, la cantidad y oportunidad de los recursos hídricos, así como para la adaptación al cambio climático y eventos extremos, aún persisten grandes brechas en la ejecución de estrategias y medidas para resolver los problemas previamente mencionados, argumenta el doctor Ingol.
Según el experto, se debe actualizar y proseguir con el PNRH. Este debe ser liderado por un grupo de especialistas multisectorial bajo la supervisión de la Autoridad Nacional del Agua, a fin de garantizar el seguimiento y ejecución de las estrategias, programas y proyectos. Además, continuar con el desarrollo de los planes de inundaciones, sequías, y lograr un equilibrio entre las medidas estructurales y no estructurales a fin de garantizar la sostenibilidad de los recursos hídricos en las próximas décadas.

Señala que se debe implementar y consolidar (los ya existentes) los consejos de recursos hídricos de cuenca. Además, la planificación territorial, acercando la demanda hacia la oferta y no al contrario, como sucede actualmente. Mejorar los instrumentos de gestión de calidad, enfatizando en el seguimiento e implementación de medidas de remediación.
Se requiere mayor inversión para desarrollar ciencia y tecnología del agua. Debería existir una clara política de estado para vincular la universidad, empresa y estado, a fin de resolver los problemas del agua en base a la ciencia, tecnología e ingeniería. Asimismo, iniciar estudios a nivel de país para evaluar la factibilidad de trasvase de agua de cuencas amazónicas hacia cuencas deficitarias de la vertiente del pacífico (costa). Para enfrentar los futuros cambios del clima, se requiere implementar cambios en la gestión y la infraestructura para mejorar la capacidad adaptativa de los sistemas hidrológicos y de recursos hídricos, afirma.
INVESTIGACIONES
El doctor Ingol señala las diversas investigaciones que realiza la UNALM sobre el agua, entre ellas: Sistema de gestión del recurso hídrico superficial para el uso del agua ante escenarios de cambio climático en la cuenca del río Lurn; Contaminantes emergentes en aguas residuales: innovación para la detección y eliminación; Impactos del cambio climático en la precipitación, temperatura y caudales máximos en la quebrada del Diablo, Tacna, Perú; Caracterización morfométrica de dos cuencas altoandinas del Perú utilizando sistemas de información geográfica, entre otros.
La forma de mejorar nuestra calidad de vida, erradicar la pobreza, garantizar la seguridad alimentaria, energética, acceder a una educación de calidad y sostenibilidad ambiental en las próximas décadas, es invertir en ciencia y tecnología, en infraestructura, en agua y saneamiento, en un marco de gestión integral de los sistemas de recursos hídricos, finaliza el doctor Ingol.
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Hernán Toribio Chahua